martes, 27 de septiembre de 2016

Diez y Romeo Abogados. En 10 años volarás en tu coche

Los creadores de los vehículos aéreos personales creen que se verán con normalidad en una década. La regulación es el principal escollo

Díez y Romeo. Las águilas que cazan drones están listas para actuar en Holanda

La Policía Nacional holandesa está lista para luchar contra posibles drones enemigos con un cuerpo de élite diferente: aves rapaces especialmente adiestradas. Presentado a principios de año como un plan ingenioso que podía dar buenos resultados ante un posible ataque terrorista, la preparación de águilas calvas ha concluido con éxito. Originarias de Estados Unidos, donde su imagen preside el escudo nacional, serán repartidas por el país. Así podrá reducirse el tiempo de vuelo y rendirán más cuando sean empleadas. Como los motores y las hélices de los drones pueden lastimar sus patas, se han diseñado unos protectores especiales para garras y tobillos. Si es necesario, actuarán a su vez en celebraciones multitudinarias, como el Día del Rey, jornada festiva en toda Holanda, o bien durante la ceremonia en recuerdo de los caídos en las guerras mundiales. Es la primera vez en el mundo que un cuerpo policial utiliza aves para combatir el delito.

En los vídeos cedidos por la policía, puede verse al águila lanzándose sobre un dron al aire libre como si fuera una presa, darle un golpe que lo inutiliza, y posarse luego en el suelo junto al vehículo no tripulado. “La amenaza es real, recuerde la agresión frustrada contra la canciller germana, Angela Merkel, en 2013, con un dron que casi llega hasta su cara. O la supuesta carga radiactiva hallada en otro, caído sobre el tejado de la oficina del primer ministro japonés, Shinzo Abe, en 2015 (reivindicado por el Partido Pirata). Si bien no hay amenazas locales por ahora, queremos estar preparados”, señala Dennis Janus, portavoz policial, que ha recibido “llamadas de policías del mundo entero interesándose por el proyecto”.
El pasado enero, Michael Baeten, jefe de operaciones del mismo cuerpo, recordó que “cualquiera puede usar un dron con fines fraudulentos o delictivos, incluidos presuntos terroristas”. En 2015, el departamento de investigación del ministerio de Justicia no descartaba en un informe que “grupos terroristas puedan cargar proyectiles, bombas, gases tóxicos o armamento químico, y hasta nuclear en los drones, lo que podría causar un elevado número de víctimas”. Para proteger a los mandatarios políticos, cuyas medidas de seguridad son permanentes, existe un tipo de dron que lanza una red con un paracaídas capaz de desarbolar el aparato sospechoso y depositarlo en tierra.
El águila calva es llamada también águila blanca, o águila marina americana. Los machos pueden pesar algo más de dos kilos y tienen una envergadura de casi dos metros. Las hembras son mucho más grandes y superan los siete kilos, con una distancia entre los extremos de las alas de unos dos metros y medio. Presente en América del Norte —tomada geográficamente desde México hasta Canadá y Alaska— han sido avistadas también en Europa. Aunque las utilizadas ahora por policía holandesa son de alquiler y pertenecen a una empresa privada, cuentan ya con aguiluchos propios que precisarán cerca de un año de ensayos. Adiestrados por halconeros locales, por motivos de seguridad los agentes no desvelan el número de ejemplares disponible.
El Partido de los Animales, con dos escaños en un Parlamento de 150, ha mostrado su rechazo frontal “al uso inhumano de aves para estas actividades”, y en febrero pasado emitió una lista con cinco preguntas acerca de su bienestar. Además de asegurar que ningún ejemplar había sufrido heridas, el Gobierno contestó que “los halconeros cuidan de ellas y sus vuelos son vigilados siempre por veterinarios”.
Fuente:http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/12/actualidad/1473672385_144024.html

Diez y Romeo: GoPro Karma: el dron que dará soporte a las nuevas cámaras Hero 5

GoPro ha presentado su primer dron, llamado Karma, con el que busca dar soporte a las nuevas cámaras de acción, la Hero 5 Black y Hero 5 Session, y así poder tomar imágenes aéreas sin depender de ningún otro fabricante. Se trata de un dron plegable, con algunas de sus piezas desmontables, como el estabilizador de la cámara, y cuenta con un controlador externo para manejarlo mediante una pantalla táctil de 5 pulgadas. En el dron se podrán incorporar tanto las nuevas Hero 5 como los modelos anteriores de GoPro y saldrá a la venta el 23 de octubre con un precio inicial de 869,99 euros y estará disponible en varios paquetes, aunque el más sencillo no incluirá la cámara.
Karma cuenta con una batería recargable que permite 20 minutos de vuelo a una velocidad de 56 kilómetros por hora. El dron podrá volar a una altura máxima de 4.500 metros y se podrá controlar a una distancia máxima de 1.000 metros. El paquete básico incluye una mochila, un bastón llamado Karma Grip y un estabilizador de imagen desmontable que se puede usar en la cámara por separado del dron.
Junto con GoPro Karma, la marca ha presentado dos nuevos modelos de cámaras de acción que saldrán a la venta el 2 de octubre. La Hero 5 Black y la Hero 5 Session. Ambas cámaras mejoran el diseño del modelo anterior, ahora son más resistentes y mejoran la calidad de grabación. La principal novedad de ambas cámaras es que cuentan con reconocimiento de voz y contarán con el nuevo servicio GoPro Plus, una nube de pago. Para subir los archivos grabados ya no será necesario contar con un ordenador. Ambos modelos graban vídeo en calidad 4K y son resistentes al agua.
En cuanto a las diferencias, la cámara Hero 5 Black tiene 12 megapíxeles y las fotos se pueden guardar en formato RAW. Algo que supone una novedad es la pantalla táctil de dos pulgadas y localizador GPS. La Hero 5 Session cuenta con 10 megapíxeles y no guarda en RAW. No tiene GPS, ni pantalla. Por esto, su precio es 100 euros más bajo.
Fuente:http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2016/09/20/actualidad/1474360506_827503.html

Díez & Romeo Drones. Documentan un bosque carbonífero en 3D utilizando drones

Investigadores de la Universidad de Salamanca (España) han documentado en 3D el bosque carbonífero de Alejico, localidad del municipio de Sabero (León), utilizando drones. Este trabajo, que tiene un excepcional valor para preservar este patrimonio geológico, un conjunto de árboles petrificados de hace más de 300 millones de años, ha sido publicado en la revista científica internacional Geoheritage.

Una antigua mina de carbón a cielo abierto dejó al descubierto el yacimiento, una pared vertical testimonio del pasado. “Es una zona de difícil acceso y afectada por una meteorología adversa que está destruyendo este afloramiento, así que hemos realizado este estudio para conservarlo digitalmente”, explica Javier Fernández Lozano, investigador del Departamento de Geología de la USAL. El modelo 3D, realizado por medio de fotogrametría, hará posible el estudio y la divulgación del bosque de Alejico.

En la zona hay fallas que debieron provocar el hundimiento de la cuenca, que rápidamente se cubriría de sedimentos. “Si un árbol muere, pero los sedimentos lo cubren rápidamente, no da tiempo a que las bacterias lo descompongan, queda atrapado y las células vegetales se transforman, por el aumento de la presión y la temperatura con el progresivo enterramiento, en carbón”, comenta el experto.


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Javier Fernández Lozano, con el dron. (Foto: J. F. Lozano)

Gracias a ese proceso, los científicos tienen ahora un magnífico testimonio del pasado, ya que el bosque petrificado tiene entre 307 y 303 millones de años. De esta forma, se puede ver cómo han evolucionado algunas especies, por ejemplo, las licofitas, que hoy en día están representadas por los musgos, de apenas unos pocos centímetros, pero que en aquella época incluían árboles de grandes dimensiones. (Fuente: JPA/DICYT)

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/21231/documentan-un-bosque-carbonifero-en-3d-utilizando-drones/

martes, 24 de mayo de 2016

Diez Romeo Drones:Tres drones y Lufthansa




La Ertzaintza no ha localizado, de momento, al propietario, o propietarios de los tres drones que un comandante de Lufthansa notificó a la torre que le molestaban en su trayectoria de descenso a una de las pistas de Loiu, el aeropuerto de Bilbao. Según las conversaciones con la torre de control el comandante tuvo que esquivar el pasado sábado a tres drones que volaban a gran altura, unos 900 metros, cuando se encontraba dentro del espacio aéreo protegido, el CTR, de Loiu y ya en descenso. No es la primera vez que pasa.Un drone estuvo a punto de chocar contra un avión en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle el pasado marzo.
El avión, un Airbus 320 que viajaba de Frankfurt a Bilbao, tuvo que efectuar una "maniobra evasiva" al ver los drones, en un día limpio. Al no haberse formulado una denuncia, la descripción de los hechos no es clara, y se desconoce la dimensión de los drones para especular sobre su peso y los daños que podría producir el impacto de uno de ellos contra un avión que puede aproximarse al aterrizaje a más de 250 kilómetros por hora. Sin embargo para elevarse casi a un kilómetro es ya un drón de prestaciones profesionales que podría  pesar a partir de dos o tres kilos, con lo que las consecuencias de su impacto serían graves.
Tras este incidente, la Ertzaintza recibió el aviso del aeropuerto y un helicóptero de la Policía vasca voló en busca de los aparatos, sin encontrar nada, a la vez que también patrullas intentaban localizar por tierra a los dueños de los drones, sin éxito. Al no haber denuncia, la Ertzaintza no investigará más por el momento este suceso, han explicado a Efe fuentes de la policía vasca.
De momento, el caso queda en manos de la Agencia Española de Navegación Aérea (AESA), la que tiene competencias sobre el espacio aéreo restringido en las cercanías de un aeropuerto, donde la ley no permite volar a los drones. De hecho, la ley no permite volar a los drones a más de 120 metros de altura, nunca en un radio de 8 kilómetros del aeropuerto y tampoco en zonas pobladas o sobre personas.

martes, 12 de abril de 2016

Díez y Romeo Drones. El despegue de los drones.

Los aviones no tripulados han demostrado sobradamente su potencial militar. Pero desde hace tres años han comenzado a virar hacia el mundo civil con una rapidez asombrosa, entrando en las casas y colaborando con las empresas. ¿Hacia dónde se dirigen?

En la pasada Navidad muchos niños se sintieron pilotos de leyenda viendo como sus pequeñas máquinas voladoras quedaban suspendidas en el aire como arañas. En gran parte fueron vuelos cortos y erráticos, con aterrizajes aparatosos. Pero es muy probable que en el futuro los vuelos sean más plácidos y que alguno de estos niños aprenda a teledirigir, no ya un juguetito con cuatro hélices, sino un dron auténtico.
Tras haberse ganado la fama de asesinos de los cielos en Afganistán, Pakistán, Iraq y otros países donde han matado a miles de personas, los drones (literalmente, abejorros o zánganos, también llamados en inglés UAV, por vehículo aéreo no tripulado) han cambiado de rumbo, como ocurrió en el pasado con otros inventos militares como la energía nuclear, el sistema de posicionamiento global (GPS) o internet.
“Con los drones pasa como con los cuchillos de cocina: en función de las intenciones, pueden ser una herramienta muy útil o muy peligrosa”, afirma Francisco Muñoz, director del Departamento de Programas Aeronáuticos del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Este organismo, dependiente del Ministerio de Defensa, lleva más de 25 años trabajando en la construcción de vehículos aéreos no tripulados de mediano y gran tamaño con el propósito de que la industria española pueda aprovecharse de su tecnología. La joya de la corona es el Milano, una aeronave con nombre de ave rapaz, similar a los polémicos Reaper y Predator norteamericanos, de casi una tonelada de peso, que es capaz de volar a 7.900 metros de altura y transportar hasta 150 kilos de carga, lo que le permite ir equipado con misiles, pero también vigilar incendios forestales o supervisar cosechas. “No se trata de aeronaves no tripuladas, sino de que la tripulación no está a bordo. Siempre hay alguien a cargo del vuelo”, aclara Muñoz.
En realidad, nadie sabe qué ocurrirá con los cuatro millones de drones, tanto militares como civiles, que se estima que hay en el mundo. Se adivina un futuro incierto y prometedor. “Las aplicaciones son inmensas. Por ejemplo, se está utilizando la tecnología basada en drones para fabricar vehículos unipersonales”, señala Alejandro Alonso, vicepresidente de Hisparob, una plataforma tecnológica que agrupa a más de cien empresas del sector de la robótica.
A pesar de leyes muy restrictivas que impiden a los drones volar en núcleos habitados, pese a que sus baterías no les permiten mantenerse en el aire por norma general más de media hora y aunque la seguridad deja bastante que desear (los incidentes son 353 veces más habituales que en la aviación comercial), la revolución civil que están suponiendo los aviones no tripulados ha pillado a muchos por sorpresa. Para algunos analistas, los drones podrían llegar a representar una transformación equiparable a la que supusieron el lanzamiento del Macintosh de Apple en los años ochenta y el posterior despegue de los ordenadores personales, aunque también hay quien rebaja el optimismo.

http://www.magazinedigital.com/historias/reportajes/despegue-los-drones